Análisis y debate

La mirada del artista Putochinomaricon sobre el discurso del odio y la juventud

By 29 julio, 2020 septiembre 3rd, 2020 No Comments
Visión de Putochinomaricón sobre el discurso de odio y la juventud española

Coincidiendo con la marcha del Día Internacional del Orgullo LGBT+, una gran oleada de manifestaciones se está revelando en todo el mundo. La causa, el crecimiento exponencial del racismo, la xenofobia, la misoginia, el acoso a menores, la LGBT+ fobia… durante estos meses de confinamiento por coronavirus. Así lo reflejan los medios de comunicación con acontecimientos como el resurgimiento del movimiento #BlackLivesMatters tras la muerte del afroamericano George Floyd, o el informe “Rising Levels of Hate Speech & Online Toxicity During This Time of Crisis” de L1ght. En esta fuente se afirma que existe un incremento del 900% en el discurso de odio hacia la ciudadanía china y el propio país en la red social de Twitter.
Es por esto que, en Análisis y Debate, hemos invitado al joven músico y activista Chenta Tsai Tseng . El artista español de origen taiwanés ha escrito recientemente sobre el racismo, la misoginia y la homofobia en su libro «Arroz Tres Delicias. Sexo, raza y género». Hoy, nos comparte en una entrevista su reflexión sobre el discurso del odio y “les jóvenes”:

– Tu nombre artístico, Putochinomaricón, ¿consideras que es, de algún modo, una manifestación contra el discurso de odio? 

    Putochinomaricón es un lugar de creación desde la resistencia, desde el cuidado y el autocuidado, que alberga rabia, amor; y el discurso de odio tiene que ver con ello totalmente.

– ¿Esa rabia nace de una situación por ser objeto de odio en la red, en Internet?

     Mi nombre artístico es una respuesta contra todas las violencias que he experimentado, tanto en el espacio físico como en el virtual. Gracias a hablar con mis compañeres, descubrí que mis casos no eran aislados, sino que había casos compartidos que se fueron llamando racismo institucional, lgtb+ fobia… 

– ¿Qué sensaciones y emociones te produjeron esas experiencias de violencias, de discurso de odio? 

Que se infravalora muchísimo el racismo, porque se piensa que sólo sucede cuando hay violencia física. Pero muchos de los mal-denominados “micro-racismos” se manifiestan como golpes intangibles, verbales, que tienen una repercusión al racismo en su totalidad. Como dice Pamela Palenciano, una referencia muy importante para mí, “no sólo duelen los golpes”.

Un ejemplo muy claro es el caso de los Conguitos (marca española de cacahuetes cubiertos de chocolate). El hecho de que se pueda demonizar a personas racializadas*, ridiculizarles y normalizar esa ridiculización de una manera tan abierta es alarmante. Además, cuando una persona racializada señala estos actos, se les hace tone policing*2 o “luz de gas” *3.

Otra cosa que he descubierto, y que me afecta a la salud mental, es que tiendo a intelectualizar mi dolor para que las personas que no lo han pasado legitimen lo que yo he dicho. Pero realmente el dolor de por sí es lo suficientemente legítimo.

Hay un artista que me fascina, Shota Mombasa, que habla sobre la “importancia de devolver el golpe”. No es una incitación al odio en absoluto, sino simplemente aceptar que vivimos en una sociedad desigual, racista, cis-hetero-patriarcal, homófoba, y un largo etcétera. Que nuestros cuerpos van a sufrir violencia por el mero hecho de no ser hegemónicos bajo la mirada hegemónica. Luego, a lo que S. Mombasa se refiere es a repartir el dolor, manifestar la ira, la rabia, sin necesidad de tener que intelectualizar para legitimar nuestro dolor. Y es que, las personas no hegemónicas*4 muchas veces nos han enseñado a manifestarnos desde una posición pacífica, que no “incomode al amo”.

– ¿Cómo crees que podría una persona joven afrontar los ataques, el lenguaje peyorativo recibido en cualquier espacio? ¿Qué apoyos se buscan y se encuentran para gestionarlo y afrontarlo?  

Existen dos tipos de resistencia a la hora de enfrentarse a la discriminación. Desde la militancia, la confrontación, o desde “la rabia nutrida desde el silencio”. Ya que, para no exponerte al peligro, a veces decides activamente que quiere mantenerte en silencio. Y, cuando haces activismo, quieras o no hay que auto cuidarse. 

    La razón de que esté aquí es gracias a mi comunidad racializada y disidente de género, que me ha ayudado a conocerme y a conocernos. Las violencias siempre van a doler, no se superan aunque estés acostumbrade, pero los callos que te salen son de resistencia. Y la comunidad, te aporta apoyo y saber que estás luchando contra algo a escala global, y no individual.

REDES SOCIALES, INTERMEDIARIAS DE DISCURSO DE ODIO

– El filólogo y lingüista @OtrosVendran, expresa en un artículo la facilidad con la que las reglas de comunicación que conocemos se rompen a través de internet propiciándose el discurso de odio en las redes sociales, ¿por qué crees que es así?

A lo mejor esto es un caso muy particular mío, pero yo he recibido violencia desde muy pequeño cuando salía a la calle. La gente no se cortaba, era como vivir en una trastienda de discriminación continua. Por eso en las redes sociales yo no noto más o menos violencia.

Sin embargo, no estoy en desacuerdo con lo que dice @OtrosVendran, porque todo depende del cuerpo que se enuncie. Cuando desfilé con la consigna “No soy un virus” en la pasarela Cibeles, hubo mucho tone policing de la gente en redes sociales que, en vez de revisar su propio racismo, anulaban mi experiencia con mensajes discriminatorios que subyacen en la racialización del covid-19. En ese momento, mi reacción fue huir de las redes sociales.

– ¿Qué perspectiva tienes sobre la manera en que las personas jóvenes gestionan sus relaciones y sus emociones en las redes sociales y qué tipo de conflictos se generan?

    Los temas de violencia en internet me resultan muy complicados. La mayoría de mis amigues las he conocido a través de redes sociales. Pero, por ejemplo, ahora mismo se estila en Internet la “cultura de la cancelación*5”, un fenómeno reciente por el cual cuando alguien hace algo problemático o que produce indignación se hace desaparecer, se “cancela”, lo que se considera injusto o inapropiado. Y no sé qué pensar al respecto, hay casos y casos.

A parte, las redes sociales no están ayudando nada porque se lucran también del odio. La razón es que hay comentarios que no se ven como incitación al odio, sino como un “like” más. De hecho, tú, como usuario, no puedes denunciar una publicación racista, que está haciendo black fishing*6.

Esto me lleva a pensar ¿quiénes son las personas que están mencionando y señalando lo que es discurso de odio en redes sociales?, ¿desde qué mirada se está observando? Parece que, como siempre, desde la mirada del hombre cis heterosexual blanco. Posiblemente, si hubiese personas racializadas llevando las redes sociales habría menos discriminación en Internet. Por tanto, me gustaría que se realizase un estudio de cómo son los perfiles de las personas que están trabajando en estas plataformas y que están gestionando las redes sociales.

TEMAS PROCLIVES A INVOLUCRARSE EN EL DISCURSO DE ODIO

 – ¿Cómo crees que se han visto afectadas las comunidades “disidentes sexuales y de género”?

    Somos cuerpos políticos que nos han colocado en ese lugar. Pero son muy distintas las personas racializadas, disidentes sexuales, de aquellos cuerpos que atraviesan varias opresiones. Yo sólo puedo hablar como persona racializada y disidente sexual y de género.

Tiene que ver con lo que dije antes, las personas “no hegemónicas” pueden ejercer opresión.  Lo queer, lo trans… no te quita lo racista. Algo tan sencillo como discriminaciones en aplicaciones de citas, de ligues como Grinder. Además, existe otra corriente que fetichiza los cuerpos racializados. Términos como SPQI, que es una persona asiática que sólo sale con gente asiática, me parecen muy conflictivos. Puesto que de algún modo se está transmitiendo que una persona se acerca a otra por un fetiche, y no porque realmente le guste y punto.

Por último, también me parece conflictivo que haya hombres cis-gais-blancos que quieren seguir los ideales cis-heteronormativos en su comunidad gay. Empecemos a crear nuestra capacidad desde un lenguaje propio, cuidarnos y dejar de odiarnos a nosotros mismos. Paremos de ser jirafas que pastan para usar nuestro cuello.

 – ¿Por qué suscribes las palabras de la presidenta de SOS Racismo Paula Guerra sobre que existe un “sistema racista estructural, todos somos racistas por defecto”? Y, ¿por qué agregas que los que “sufren racismo también pueden perpetuarlo”?

    Estamos perpetuando el racismo, la visión occidental hacia nuestros cuerpos. Y la colonización tiene que ver con esto, ya que impuso un sistema binario de entender nuestro género e identidades. Por resumir, nuestras ancestralidades tuvieron muchas expresiones de género fuera del binarismo occidental que fueron castigadas por la blanquitud.

Visión de Putochinomaricón sobre el discurso de odio y la juventud ACTUALIDAD: DISCURSO DE ODIO Y CORONAVIRUS 

– “El COVID-19 aumenta la xenofobia y el racismo contra los asiáticos en todo el mundo”, según Human Rights Watch. ¿Observas un aumento de “chinofobia” y “sinofobia*7” en España a causa de la situación del coronavirus? 

Tenemos que recordar que la racialización del covid-19 no sólo ha ocurrido hacia la comunidad asiática, sino a la comunidad gitana, negra… Lo único que ha producido esta crisis sanitaria es acentuar más el racismo en general.

– ¿Cómo crees que el COVID-19 está teniendo impacto en la gente joven?

    Yo veo que hay jóvenes migrantes racializados que no tienen lugar siquiera para quedarse durante el confinamiento. Es un privilegio la accesibilidad de hacer un confinamiento por coronavirus y no tener que preocuparse por la supervivencia y manutención básica.

Opino que la comunidad joven, sobre todo la discapacitada, la racializada, la disidente sexual, de género, y también de cierta clase social son las que más han sufrido esta situación. Personas que tengan que convivir con familias que rechazan, que no aceptan sus cuerpos, suponen una incomodidad. También pueden vivir esto personas racializadas migrantes jóvenes, que por leyes de extranjería y racismo institucional no están siendo atendidas y protegidas para hacer un confinamiento digno.

ESTRATEGIAS CONTRA LA DISCRIMINACIÓN Y EL DISCURSO DE ODIO

 – ¿Crees que la legislación nacional e internacional protege (lo suficiente) a las víctimas del discurso de odio?

¿La verdad? No. Yo conozco casos de mujeres víctimas de violencia de género que prefieren no pronunciarse porque no hay una buena regulación, unas soluciones efectivas a determinadas situaciones. O mucha gente joven que sufre acoso y racismo en las aulas, incluso por parte de profesores que confundían el maltrato y el poder con la pedagogía. Y, claro, como ocurre en las escuelas eso parecen minucias. Y es una pena que tengamos que esperar a la gravedad del suicidio para empezar a considerar este odio.

– 6 de cada 10 jóvenes opinan que en España no se realizan esfuerzos suficientes para luchar contra la discriminación según el “Barómetro Juvenil 2019. Discriminación y tolerancia hacia la diversidad, ¿crees que, en España, y en concreto la juventud, lucha contra la discriminación y el discurso de odio?

    Yo vivo en una burbuja, he creado una red de resistencia con mi comunidad de la que me siento afortunado. Porque si la realidad de por sí ya es cruda, la ciudad no ha sido construida ni diseñada para nosotres. E históricamente también podemos ver estas cartografías. Podemos observarlo con el tema del cruising, y este tipo de redes de afecto disidente, tejidas por el mero hecho de ser invisible en el entretejido de cuidados y resistencia.

– Antes has mencionado la intervención artística “I’m not a virus”, ¿utilizas tu arte para combatir el discurso de odio?, ¿de qué manera?

     Sí, mi gran proyecto como artista para confrontarme a la discriminación es sobrevivir a todo odio. Es poder aparecer en festivales para molestar desde dentro, ayudar a compañeras racializadas, trans, queer, etcétera, a organizar para aprender juntes. Así como reparar y recaudar fondos para sus cajas de resistencia.

Otro aspecto importante es revisarse constantemente para poder enfrentarse a esos discursos de odio y ser un aliado. Al final, las personas no hegemónicas también somos sujetos de racismos. Es decir, tienes que ser consciente de tus privilegios, porque, aunque yo sea un cuerpo racializade, disidente sexual, no binario, eso no significa que yo entienda todo, que, por ejemplo, sea un cuerpo discapacitado.

¿Has reflexionado sobre qué otras estrategias se pueden emplear para combatir los discursos de odio y generar contra narrativas? Si es así, ¿alguna podría calar especialmente en la gente joven?

Las personas no hegemónicas no somos responsables de las pedagogías de los demás. Yo tengo derecho a gritar si alguien me insulta, y creo que se nos ha anulado mucho esa capacidad de responder. Tenemos derecho a callar si nuestra vida corre peligro en alguna situación para protegernos.

– Hablando de ello, en uno de tus artículos mencionas que las “personas no hegemónicas” en los medios de comunicación se han visto forzadamente normativizadas como representación de género, etnia, raza… ¿Te sientes así?

Sí, totalmente. En general, el público hegemónico no suele conectar con mi discurso porque sigo hablando desde la ira. Y es más, también me he sentido tokenizado*8, instrumentalizado para lavar la cara de una empresa o de una marca. Y otras veces, estas entidades no me permiten hablar o politizar un espacio. Lo que me parece súper irónico. Es como si me pides que no respire; nuestros cuerpos han sido forjados desde la resistencia, han sido forzados a la politización, no por decisión propia.

– ¿En qué sociedad te gustaría vivir?

Me gustaría vivir en una sociedad en la que no se pongan excusas a si vivimos en una sociedad racista o no, y que reparen todos los daños de colonización de racismo institucional que han creado. Menos excusa, y más reparación.

 

TÉRMINOS ESPECÍFICOS

* Persona racializada: Alguien que recibe un trato favorable o discriminatorio en base a la categoría racial que la sociedad le atribuye.

*2 Tone policing: Se trata de intentar restar valor a una declaración atacando el tono en el que se presentó en lugar del mensaje en sí.

*3Luz de gas”, o gaslighting: Forma de abuso psicológico que consiste en presentar información falsa para hacer dudar a la víctima de su memoria, de su percepción o de su cordura.

*4 Hegemonía cultural: «el liderazgo ideológico y cultural de una clase sobre las otras», según Antonio Gramsci.

(En Dênis de Moraes. 2007. Hegemonía cultural y comunicación en el imaginario social contemporáneo. Espéculo. Revista de estudios literarios nº 35. Universidad Complutense de Madrid.)

 *5 Cultura de la cancelación: cuando parte de la sociedad, o algún sector influyente, retira (cancela) todo tipo de soporte a una entidad o persona mediática o distinguida a raíz de determinados actos o comentarios por parte de esa organización o persona relevante.

 *6 Black fishing: Fingir ser de una raza a la que no se pertenece.

*7 Sinofobia: Sentimiento de aversión a la comunidad, cultura o diáspora china.

*8 Tokenizado: representa la inclusión simbólica a grupos minoritarios para evitar acusaciones de prejuicios y discriminación.

REFERENCIAS

 

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